LA PIEZA DEL MES: MALAQUITA CRISTALIZADA SOBRE CUARZO

26.05.2014 02:52

Nuestra primera pieza del mes es un mineral, que sirve de fondo a nuesta página web. Se trata de una preciosa muestra de Malaquita cristalizada sobre cuarzo, que prodece la la mina del "Collado de la Plata", en el término municipal de Rubiales, provincia de Teruel.

LA MALAQUITA

La malaquita es un mineral, de fórmula química Cu2CO3(OH)2 (Dihidroxido de carbonato de cobre (II)). Posee un 57,0% de cobre. Su nombre viene del latín malachites, en alusión a su color verde. En la antigüedad era usada como colorante, pero hoy en día su uso es más bien como piedra semipreciosa.

Se estima que las vetas de la malaquita actúan sobre el sistema nervioso humano, como armonizador de los desequilibrios emocionales, mejorando los estados de ánimo y ahuyentando los sentimientos de envidia, las pesadillas y los malos espíritus.

Los especialistas en gemología  la prescriben especialmente en los casos de agotamiento mental, de tics nerviosos, de insomnio y para todos aquellos que les pueda perder su excesivo orgullo y quieran recibir un baño de humildad.

En el juego amoroso, se dice que tiene la virtud de disipar los celos, de hacer volver a los amantes más huidizos o de ser bálsamo para los desengaños.

Se tiene por una poderosa piedra de fortuna, ya que se dice que su color verde oscuro absorbe la riqueza hacia su poseedor.

Ha estado entre las favoritas de los reyes y nobles durante siglos, por creerse que el brillo de la gema era un fiel reflejo de la inteligencia de su poseedor. Por ello, los gobernantes asirios se hicieron incrustar piezas de malaquita en sus pectorales, al igual que los sacerdotes las llevaban en sus cetros. Se sabe que los generales griegos se ponían brazaletes o sortijas de malaquita al entrar en el campo de batalla para que la gema les inspirase las estrategias más idóneas.

En la antigüedad, los romanos la utilizaban como talismán para protegerse del rayo, las caídas y los accidentes. También acostumbraban a atar a los vientres de las mujeres embarazadas lazos con un amuleto de malaquita, con lo que creían controlar los vómitos y los mareos, al tiempo que perseguían un parto menos doloroso.

La tradición árabe asigna a la malaquita el poder talismánico de otorgar el don de la persuasión para allanar obstáculos en la consecución de un objetivo.

Los egipcios hacían un cosmético verde para los párpados, con los polvos de la malaquita extraída en la Península del Sinaí, que utilizaban para neutralizar los temidos efectos del mal de ojo. Con el tiempo, este pigmento llamado verde montaña, se utilizó también contra ciertas dolencias oculares, como el glaucoma y las cataratas.

 

 EL COLLADO DE LA PLATA

En la Sierra de Albarracín, cerca del pueblo de Rubiales, se encuentra el llamado "Collado de la Plata", lugar que hace referencia a la obtención de láminas de dicho metal entre los restos de los minerales explotados. En este paraje, se encuentran una serie de pequeñas minas en las que se explotaron minerales de cobre, plata y mercurio.
Bastante remodelada, todavía se conserva la llamada "casa de la mina" de donde parte el camino hacia las mineralizaciones. Diseminados por los alrededores, localizamos varios pozos y pequeñas escombreras.
Entre los minerales que aparecen cabe destacar calcopirita, malaquita, azurita, cuprita, cobre nativo, tetraedrita, cinabrio, clinoclasa, olivenita y cuarzo.

Fueron minas muy ricas en carbonatos de cobre, proporcionando magníficos ejemplares de malaquita y azurita cristalizadas, como la que presentamos en esta entrada.